El cambio en el modelo económico según el Centro de Pensamiento Vida- tercer comentario

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En esta nota reviso y comento el Informe del Centro de Pensamiento Vida. En artículo anterior abordé el primer punto, el comportamiento del PIB, del primer capítulo, los indicadores macroeconómicos. Esta parte se enfoca principalmente en el enfoque del producto y de la composición del gasto del PIB, quedando para un capítulo posterior el PIB según el enfoque de ingresos.

Formación bruta de capital

En esta nota reviso y comento el Informe del Centro de Pensamiento Vida. En artículo anterior[1] abordé el primer punto, el comportamiento del PIB, del primer capítulo, los indicadores macroeconómicos. Esta parte se enfoca principalmente en el enfoque del producto y de la composición del gasto del PIB, quedando para un capítulo posterior el PIB según el enfoque de ingresos.

Sector externo

Los autores del informe se inscriben dentro de un enfoque de sustitución de importaciones y de protección para estimular el crecimiento económico y el desarrollo; citan a Chang (2022)[2] quien señala que las economías que lograron industrializarse exitosamente lo hicieron protegiendo activamente sus industrias nacientes mediante aranceles, subsidios y políticas de sustitución de importaciones. Plantean que la diversificación exportadora es producto de la intervención estatal.

¿Qué observan?

  • Tendencia a la reducción de la participación del sector minero energético, al tiempo que los sectores agropecuario e industrial ganan relevancia: a) entre 2022 y 2025 el sector minero cayó de USD 27 mil millones a USD 15 mil millones; b) el sector agropecuario registró su máximo en 2025 (USD 5.187 millones) con un crecimiento de 28,4% con relación a 2022; c) la industria no minero-energética se consolidó como el sector que más contribuye en las exportaciones (53%) pasando de USD 21.500 millones en 2022 a USD 26.423 millones en 2025, un crecimiento de 23%; d) las exportaciones extractivas pasaron de 62% a 37% entre 2022 y 2025; e) parece que se está transitando hacia una estructura exportadora menos dependiente de las materias primas fósiles.
  • La diversificación observada ha privilegiado sectores tradicionales con mayor estabilidad de precios, pero limitado contenido tecnológico, más que manufacturas de alta complejidad productiva. Sin embargo se requiere que los cambios se sustenten más en sofisticación productiva y no en recomposición de precios relativos y tendencia de la tasa de cambio.
  • No se puede concluir si el aumento absoluto y relativo de las exportaciones no minero-energéticas constituye un cambio estructural hacia un modelo exportador más diversificado y sofisticado.
  • No hay información concluyente sobre si el crecimiento de las exportaciones no minero-energéticas en los últimos 6 años puede deberse a la “operación de políticas activas.”
  • Se redujo el déficit en cuenta corriente. Esto “contradice la hipótesis convencional y reproducida en décadas de análisis de economía colombiana, según la cual la sostenibilidad externa del país dependía inexorablemente del dinamismo de sus exportaciones primarias” (p. 26).
  • La exportación de seres humanos. Las remesas crecieron 40% entre 2022 y 2025: fortalecen el ingreso disponible de los hogares receptores, dinamizan el consumo interno y en ciertos casos contribuyen al ahorro o a la acumulación de activos (p. 28). En 2025 fueron 12.700 millones de dólares, muy superior a las exportaciones de café. Esto plantea interrogantes sobre la sostenibilidad de un patrón de crecimiento apoyado en transferencias.
  • El sector turismo ha crecido pero ven problemas: a) se parece a las exportaciones primarias en términos de vulnerabilidad externa; b) sus encadenamientos productivos con el resto de la economía son limitados. (p. 29).

Con respecto a la composición de las exportaciones es dónde los autores del informe observan los cambios más interesantes en la perspectiva de un nuevo modelo pero: a) el aumento de las exportaciones minero energéticas no se da en sectores de elevado desarrollo tecnológico; y b) no hay evidencia de que los cambios respondan a políticas activas del gobierno.

Consumo

En este punto parten de la “teoría postkeynesiana del crecimiento liderado por salario (wage-led growth): en economías donde los trabajadores tienen alta propensión marginal a consumir los incrementos del ingreso laboral pueden expandir la demanda efectiva y generar círculos virtuosos de actividad económica (p. 32). Señalan que es una perspectiva, que difiere del enfoque neoclásico, y le da importancia al salario como elemento de la demanda agregada.

Consumo de los hogares y poder adquisitivo

Sobre esto afirman:

  • La participación del consumo de los hogares en el PIB alcanzó niveles históricos: de un promedio del 60% entre 2009 y 2019, ascendió al 76-77% en 2022-2025.
  • Este salto coincide con el aumento del salario mínimo real, la reducción de la informalidad laboral y la recuperación del empleo en sectores intensivos en trabajo (p. 33).
  • El crecimiento depende de la demanda de los hogares: en ciclos anteriores dependía de precios del petróleo y de entrada de capitales externos; ahora la demanda agregada actual se sustenta en renta doméstica generada por actividades no extractivas.
 
 
 
 
 
 

Composición de la demanda agregada

  • En economías primario-exportadoras el dinamismo proviene de sectores extractivos, cuyos dividendos se distribuyen asimétricamente y generan dependencia de ciclos internacionales.
  • El cambio de modelo económico requiere que la demanda interna -particularmente el consumo y la inversión en sectores diversificados- adquiera mayor peso relativo como motor del crecimiento.
  • Entre 2022 y 2025 el consumo de los hogares se consolidó como el principal contribuyente al crecimiento económico con aportes superiores a la inversión, el gasto público y las exportaciones.
  • Mencionan el índice de confianza del consumidor que proporciona una señal de la evolución futura del consumo y del ahorro de los hogares; en 2025 se logra uno de los mejores registros en este índice.

Es bueno tener en cuenta que según los datos presentados por el informe la participación del consumo de los hogares (en su conjunto) en el PIB alcanzó un nivel elevado y que entre 2022 y 2025 el consumo de los hogares se consolidó como el principal factor del crecimiento económico. Sin embargo, no comentan que durante estos años la tasa de crecimiento fue baja e inferior en comparación con gobiernos anteriores. De otra parte, se asume que el crecimiento depende del consumo lo cual llevaría a pensar que la finalidad del modo de producción capitalista es aumentar el consumo de las personas y se hace mención alguna a la búsqueda de ganancias como motor de la actividad de los capitalistas. La economía convencional y la macroeconomía tratan de presentar la economía capitalista como si fuera la producción en general, una producción orientada a la satisfacción de necesidades. Un modelo alternativo debería criticar este supuesto.

Inflación

Critican la visión convencional de la economía que asume que la inflación es siempre y en todo lugar un fenómeno monetario que debe controlarse mediante tasas de interés restrictivas (p. 38). Pero la escuela estructuralista latinoamericana “ha demostrado que en economías dependientes la inflación frecuentemente responde a cuellos de botella estructurales, dependencia de importaciones, indexación de precios y shocks externos de oferta.” Critican la aplicación de políticas monetarias restrictivas para combatir la inflación de costos: a) son ineficaces contra las causas estructurales; b) prolongan los costos sectoriales; c) llevan al estancamiento de la construcción y la vivienda.

¿Qué observan durante el gobierno del cambio?

  • La inflación en 2023 fue 10,9% pero luego descendió a 5,1% en 2025.
  • Consideran que las presiones inflacionarias respondieron a “factores de costos y cuellos de botella sectoriales, confirmando el diagnóstico de choques de oferta.” (eventos climáticos en precios de alimentos, costos de producción y de comercialización, la guerra en Ucrania, alza de combustibles, indexación de arriendo y especulación en servicios). La inflación se redujo, aunque la demanda interna mantuvo dinamismo.
  • La tasa de interés real ha aumentado sostenidamente, lo cual impone restricciones a la inversión privada y a la formación bruta de capital fijo, componentes centrales para cualquier estrategia de cambio de modelo económico orientada a la diversificación productiva y a la reducción de la dependencia estructural.”
  • Cuando existe capacidad ociosa una expansión de demanda no genera presiones inflacionaria significativas; solo cuando la demanda excede la capacidad máxima de producción se activan dichas presiones. (p. 40). En Colombia la persistencia de altas tasas de desempleo y un uso de la capacidad instalada inferior al 80% de acuerdo con las encuestas de la ANDI constituyen evidencia de una economía que opera por debajo de su potencial productivo (p. 40). No hay presiones generalizadas de exceso de demanda agregada.

Comentarios:

Las cifras presentadas por el informe no evidencian un cambio estructural en la economía, aunque hay indicios a partir de la composición de las exportaciones de un incremento en sectores no minero energéticos; pero se trata de sectores con bajo desarrollo tecnológico y encadenamientos. De otra parte no se encuentra que los tímidos cambios sean el resultado de políticas activas.

Hasta el momento la interpretación del comportamiento de la economía colombiana en cuanto a su evolución y estructura se fundamenta en la teoría macroeconómica con énfasis en enfoques keynesianos y postkeynesianos, complementada con algunas menciones al estructuralismo latinoamericano. La teoría macroeconómica es en lo fundamental un enfoque orientado a explicar los desequilibrios de la economía capitalista, en el lenguaje de algunos las fallas del mercado, en particular aspectos como los ciclos económicos (recesiones y depresiones) los monopolios, la inflación, el bajo crecimiento y desarrollo, el desempleo y la pobreza; un enfoque que busca en lo fundamental limitar los efectos nocivos de las diferentes crisis inherentes al capitalismo. La macroeconomía da lugar a una especialización de los economistas en la tarea de la administración de los agregados de la economía: es una función de defensa y conservación del sistema capitalista. No es una sorpresa que Keynes en términos políticos manifestara que en la lucha de clases estaría en la trinchera de los capitalistas.

Pero adicionalmente la macroeconomía adopta una postura ideológica de búsqueda del crecimiento y del desarrollo, de reducción del desempleo y de combate a la pobreza. Digo ideológica porque realmente la finalidad del capitalismo es la obtención de ganancias de una clase a costa de otras. Pero generan la ilusión de que se trata de una ciencia orientada a la solución de los problemas de la mayoría de los trabajadores. Esta ilusión se fundamenta además en una concepción teórica de la economía en términos generales, de un enfoque sobre la producción en general y no de la producción bajo una forma determinada. De este modo, ponen el énfasis en el hecho obvio de que en toda sociedad se producen valores de uso para satisfacer necesidades, obviando o minimizando el hecho de que en el capitalismo solo se produce para obtener ganancias. Lo anterior ayuda a comprender por qué en un informe progresista no aparecen términos como clase social, clase capitalista, plusvalor o ganancias.

Desde una perspectiva alternativa progresista se cae en ilusiones similares. Se piensa que el problema de la economía radica en la carencia de una estructura capitalista productiva y esto se traduce en una diversidad de propuestas hechas por consultores especializados en la venta de ilusiones, como el desarrollo económico endógeno, el Estado emprendedor, las alianzas público-privadas, las economías populares, etc. Una representante destacada que se ha hecho muy famosa de esta perspectiva es Mariana Mazzucato, una de las pocas economistas que cita en sus discursos Iván Cepeda.

En próximo artículo examinaré el capítulo sobre empleo, desempleo, e ingresos del trabajo.

Notas:

[1]  https://www.sur.org.co/el-cambio-en-el-modelo-economico-segun-el-centro-de-pensamiento-vida-segundo-comentario/
[2]  Chang, H.-J. (2002). Kicking away the ladder: Development strategy in historical perspective, Anthem Press.

 
 
 
 
 
Alberto Maldonado Copello

8 de junio de 2026

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